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Las Cinco Marcas de la Misión: Quinta: luchar por salvaguardar la integridad de la creación y sostener y renovar la vida en la tierra

Posted on: March 10, 2020 2:25 PM
Green Anglicans de África central y meridional
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En el sexto y último artículo de nuestra serie sobre las Cinco Marcas de la Misión de la Comunión Anglicana, la reverenda canóniga, la Dra. Rachel Mash, coordinadora ambiental del movimiento Green Anglicans (“Anglicanos verdes”) de la Iglesia anglicana del Sur de África, analiza la quinta Marca de la Misión: luchar por salvaguardar la integridad de la creación y sostener y renovar la vida en la tierra.


“Hombres mayores perdieron la voluntad de sobrevivir cuando se vieron obligados a sacrificar su ganado.” En el norte de Namibia, muchas personas no tienen cuentas bancarias. Su preciado ganado son sus ahorros para su vejez.

“Por favor, proporciónenos tiendas pequeñas para que podamos vivir como familias, no las enormes carpas de refugiados.”

Beira, en Mozambique, quedó completamente devastada por el cambio climático. Sobrecargado por el calentamiento de los océanos, el huracán Idai trajo consigo el equivalente de la lluvia de un todo año en tan solo unos días, formando un mar interior. Las inundaciones cargaron contra una tierra erosionada por décadas de deforestación.

“El cambio climático está ganando ventaja con la intensificación de las tormentas y haciendo que los patrones de lluvia sean menos predecibles. El cambio climático es el peso humano en la balanza que nos empuja hacia el desastre. No es un peligro lejano, sino que ya está con nosotros. A medida que sigamos quemando combustibles fósiles, sus efectos solo aumentarán”, dijo el arzobispo Justin Welby.

La quinta Marca de la Misión de la Comunión Anglicana nos llama a “luchar por salvaguardar la integridad de la creación, y sostener y renovar la vida en la Tierra.”

“Luchar por salvaguardar la integridad de la creación”

Hemos fracasado. En Génesis 2:15, Dios el Señor hizo al hombre responsable del cuidado de este hermoso planeta, diciendo: “cultiven la tierra y cuídenla.”

Hemos fracasado en el llamado de Dios de ser guardianes de la tierra.

Los lazos que mantienen unida a la naturaleza se están desmoronando debido a la sobrepesca, la contaminación, el cambio climático y la deforestación. En mi generación, hemos provocado que un millón de especies esté al borde de la extinción. La degradación ambiental y el cambio climático están afectando más duramente a las personas más pobres y vulnerables.

“Sostener y renovar la vida en la Tierra”

Habiendo fracasado como guardianes de la Creación, ahora estamos llamados a renovar la vida de la Tierra. ¿Cómo podemos hacerlo?

En primer lugar, esta misión debe afectar nuestra teología y culto: el amor de Dios se extiende a todas las criaturas de Dios, no solo a los humanos. La salvación es para toda la Tierra. Jesús murió en la cruz por toda la creación “para reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que derramó en la cruz” (Colosenses 1:20).

Por toda la Comunión, las iglesias y las diócesis están acogiendo el culto, lo que incluye nuestro cuidado por la creación.

Las iglesias están usando la Cuaresma como un momento para abstenerse del daño que estamos haciendo a la tierra de Dios. La Iglesia de Inglaterra está promoviendo la Green Lent o “cuaresma verde”, dedicando la temporada de este año al cuidado de la creación. La Red Ambiental de la Comunión Anglicana está animando a las personas a ayunar por la Tierra (#Fast4Earth). En otras provincias se está celebrando una “Cuaresma sin plástico.”

La Temporada de la Creación ha sido ampliamente adoptada como un movimiento ecuménico a nivel mundial, así como por el Consejo Consultivo Anglicano como un momento dedicado a aprender sobre Dios el Creador, del 1 de septiembre al 4 de octubre.

La Semana Mundial del Agua, el Día de la Tierra y los festivales de cosecha, entre otros, nos brindan muchas oportunidades para enfocarnos en Dios el Creador y en lo que la Biblia nos enseña sobre nuestra misión de renovar la tierra.

Esta misión nos está llamando a la acción. Nos inspira ver cómo las iglesias de la Comunión están respondiendo de formas desafiantes y proféticas, por ejemplo:

  • La Iglesia de Inglaterra aprobó una moción para llegar a carbono cero neto para 2030. El transporte y la calefacción de los edificios deben reducirse drásticamente para cumplir con este objetivo profético.
  • La Iglesia del Sur de India ha sido nominada para un premio de la UNESCO por su inspirador programa de escuelas verdes
  • La provincia anglicana de Burundi se fijó el objetivo de plantar 10 millones de árboles en cinco años

Instalar granjas solares a pequeña escala en Mozambique, almacenamiento de agua en la India o agricultura orgánica en Zimbabwe, son algunas de las innumerables formas en que las iglesias están respondiendo al llamado de sanar este planeta.

Debemos guiarnos por las voces de los que más han perdido, los jóvenes. Como nosotros, la generación mayor, no hemos podido ser guardianes de la Tierra, ahora los jóvenes están protestando para proteger sus hogares, la mitad de la población mundial es joven. Cien por ciento del futuro del mundo es joven.

Los jóvenes anglicanos están protestando. El movimiento Green Anglicans (“Anglicanos verdes”) que comenzó en el sur de África ya se ha extendido al centro y este de África, e incluso a Portugal y Brasil.

Sigamos a Leah Namugerwa, nuestra propia “Greta” de 16 años de Uganda en las redes sociales. En todo el mundo, los jóvenes están protestando en los Fridays for Future (“Viernes por el futuro”) y otras campañas, apoyémoslos.

Pedimos que se escuchen las voces de los jóvenes en la Lambeth Conference, y los animamos a desafiar a los/as obispos/as escribiendo “Cartas para la creación”.

Debemos aprender a ser guiados por las voces de las comunidades indígenas, ya que su relación con la creación sigue siendo parte integral de su espiritualidad. Son ellos los guardianes de algunas de las tierras más vulnerables que ahora están más amenazadas por las industrias de extracción.

Como dijo el arzobispo de Canterbury: “la emergencia climática es el mayor desafío que enfrentamos tanto nosotros como las generaciones futuras... Es absolutamente claro que seguir a Jesús debe incluir apoyar a aquellas personas que están sufriendo en primera línea esta catástrofe en desarrollo.”

Nuestra misión es clara: “Vayan por todo el mundo y anuncien la buenas nueva a toda la creación” (Marcos 16:15).


Lea el resto de nuestra serie sobre las Cinco Marcas de la Misión