En la tercera de nuestra serie sobre las Cinco Marcas de Misión de la Comunión Anglicana, el reverendo Jolyon Trickey, coordinador de discipulado intencional para la Comunión Anglicana, reflexiona sobre la segunda Marca de la Misión: “enseñar, bautizar y nutrir a los nuevos creyentes.”
La segunda Marca de la Misión, al igual que la primera, surge de manera directa de la Gran Comisión de Jesús a todos sus seguidores. Esto se encuentra al final del Evangelio de Mateo: “Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28.19).
Existe un elemento clave para proclamar el Reino de Dios requerido para todos los cristianos: “Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes” (Juan 20.21). Al igual que Jesús, deben demostrar y ser portadores de buenas noticias, tal y como ilustra ampliamente el canónigo Richard Bartlett en su artículo sobre la primera de las Marcas de la Misión.
Lo que cautiva en la segunda Marca de la Misión es la manera tan deliberada en que Jesús eligió, vivió, enseñó y entrenó a sus propios discípulos, convirtiéndolos en “pescadores de hombres”. En la Gran Comisión, se pide a los cristianos que hagan lo mismo: no crear “conversos”, sino discípulos de manera intencional. Esa tarea es una alegría: ver cómo se han transformado las vidas, prioridades y personalidades por el encuentro y la comprensión de Jesucristo. Los cristianos están llamados a enseñar, bautizar y nutrir a los nuevos creyentes, ¡nada de esto sucede por accidente!
Además, Jesús no dijo “enséñales (a mis futuros discípulos) todo lo que te he transmitido”, aunque la mentalidad y los modelos académicos occidentales tienden a funcionar de esa manera. En cambio, dice: “enséñales a obedecer todo lo que te he transmitido.”
Este énfasis en la formación y la fe vivida es un profundo desafío:
- primero para las instituciones de formación académica, donde la formación de la vida es difícil de evaluar y puede terminar siendo algo secundario y
- segundo, para las iglesias locales donde la intencionalidad y la responsabilidad son vitales para formar verdaderamente a las personas a imagen de Cristo y para ayudar a conseguir esa transformación con el tiempo.
En 2016, el Consejo Consultivo Anglicano reconoció formalmente la importancia de un discipulado de vida completa que refleje las cinco Marcas de la Misión y la necesidad de intencionalidad en la enseñanza anglicana de nuevos discípulos. Convocó a todas las provincias, diócesis e iglesias a una Temporada de discipulado intencional de nueve años, ahora descrita como Vivir y compartir una vida a imagen y semejanza de Jesús.
En Lusaka, Zambia, lugar donde se reunió el Consejo Consultivo Anglicano en 2016, la Iglesia de San Pedro ha respondido a este llamado creando una herramienta de discipulado con cuatro módulos de ocho semanas de duración cada uno, impartidos en clases de 20-30 participantes. El líder de la iglesia, Robert Sihubwa, explica: “Acordamos que será obligatorio que todos los miembros asistan a estos cursos antes del bautismo, de ser padrinos, de casarse, de asumir una posición de liderazgo o de ser un ministro activo.”
Más de 600 miembros han participado en este proceso en diferentes niveles, de acuerdo con su nivel de compromiso con la iglesia.
En la Iglesia de Inglaterra, Setting God’s People Free (Liberar al pueblo de Dios) es una iniciativa para permitir que todo el pueblo de Dios viva con confianza las Buenas Nuevas de Jesús en todos los aspectos de la vida, de domingo a sábado. Su objetivo es facilitar un cambio en la cultura que se ve en las dos nuevas metas principales de mi propia diócesis, Guildford: “que cada parroquia tenga un plan para crear discípulos que oren y estén seguros en su vida cotidiana” y “juntos incrementemos el número de nuevos cristianos de todas las edades.”
Esto ha dado forma a la visión de la iglesia parroquial que mi esposa dirige: “Ser seguidores de Jesucristo, crecer en la fe y en el número de fieles y servir a la comunidad”. Se está trabajando a través de una enseñanza bien planificada, mediante el establecimiento de nuevos grupos de vida y un curso de discipulado de un año que tuvo lugar el año pasado.
En la Iglesia episcopal con sede en los Estados Unidos (TEC), el obispo presidente Michael Curry está llamando a su pueblo al The Way of Love (Camino del amor) y a los siete hábitos que los forman en una vida centrada en Jesús. Este llamado y enseñanza está moldeando cada vez más la vida litúrgica de TEC, generando muchos grupos pequeños, un plan de estudios que les sirva y un nuevo diseño de su catequesis, para ser usado con nuevos creyentes, especialmente jóvenes y adultos jóvenes, a fin de enfatizar la formación y la fe vivida.
En Sudán del Sur, se llevó a cabo una reciente consulta sobre Discipulado intencional en la que participaron 60 obispos/as y muchos miembros laicos. Luego de la misma, el primado, el arzobispo Justin Badi Arama, explicó que “descubrimos que no estábamos haciendo lo suficiente en el área del discipulado.”
Sudán del Sur es una Iglesia vibrante activa en evangelismo y crecimiento, sin embargo, el arzobispo concluyó que “ahora es un camino nuevo para nosotros: el discipulado de toda la vida, el discipulado intencional: todas las diócesis y todas nuestras parroquias, tenemos que ir por ese camino...”
Dios está trabajando a través de toda la Comunión Anglicana a la vez que los anglicanos intentan vivir de acuerdo con la segunda Marca de la Misión.
Lea el resto de nuestra serie sobre las Cinco Marcas de la Misión