El Secretario General de la Comunión Anglicana, el Dr. Josiah Idowu-Fearon, reflexiona sobre la Primates’ Meeting de la semana pasada en Jordania.
Cuando el entonces arzobispo de Canterbury, Donald Coggan, convocó por primera vez a los primados de la Comunión Anglicana en 1978, tenía en mente una oportunidad para “pensar con tranquilidad, orar y consultar de manera profunda.” La semana pasada en Jordania, 42 años después de esa primera reunión, un gran número de primados de la Comunión Anglicana se reunieron para hacer precisamente eso.
Fue un privilegio escuchar a los líderes anglicanos de todo el mundo mientras informaban a sus primados sobre los problemas en sus provincias. Fue un momento doloroso y, a la vez, de gran alegría. Escuchamos sobre conflictos y guerras, así como persecuciones y restricciones sobre la capacidad de los cristianos para compartir su fe. Y nos enteramos sobre un gran crecimiento y nuevas libertades para los cristianos, incluyendo el restablecimiento de la tradicional procesión en un país, y en otros, la plantación de numerosas nuevas iglesias.
Tuvimos el honor de comenzar nuestra reunión con una audiencia con el rey Abdullah II. Su Majestad nos habló sobre el papel de Jordania en la región en el trabajo por la estabilidad y la paz; y los esfuerzos, tanto de él como de su familia, para proteger a la comunidad cristiana en la región. Su Majestad defendió enérgicamente la necesidad de asegurar la continuidad de la presencia cristiana en esta región.
Fuimos recibidos por el arzobispo Suheil Dawani, el arzobispo anglicano / episcopal en Jerusalén, cuya diócesis abarca Israel, Palestina, Siria, Líbano y Jordania; y el obispo presidente Michael Lewis, primado de la Iglesia episcopal de Jerusalén y Oriente Medio. La diócesis en Jerusalén es una comunidad pequeña, una minoría dentro de una minoría, pero es muy respetada en la región por sus grandes ministerios en materia de salud y educación.
Durante su reunión, los primados hablaron sobre una gran variedad de temas, y pasaron mucho tiempo comentando la próxima Lambeth Conference de obispos(as) anglicanos(as), así como la labor del grupo de trabajo de los primados, que se estableció después de la Primates’ Meeting (reunión de primados) de enero de 2016 para buscar maneras en que la Comunión Anglicana puede cumplir con el compromiso de los primados “de caminar juntos, por doloroso que sea, y a pesar de nuestras diferencias, como una expresión profunda de nuestra unidad en el cuerpo de Cristo.”
Ese compromiso por caminar juntos fue muy evidente en la reunión de la semana pasada. Por supuesto que hubo diferencias. Siempre las habrá y siempre las ha habido. Las cartas del Nuevo Testamento están llenas de ellas. Pero a pesar de esas diferencias, que se evidenciaron en vez de esconderse, también hubo espíritu de unidad. Los primados se escucharon con respeto; y rezaron con y por el otro.
En la reunión hubo un gran sentido de la gracia maravillosa de Dios y estaba muy emocionado por lo que vi, escuché y experimenté. Rezo y espero, con gran emoción, que esta voluntad de pensar con tranquilidad, orar y consultar de manera profunda se traslade a la Lambeth Conference de este año.
Cuando los primados se reúnen, no importa cuán buena sea la reunión, siempre somos conscientes de aquellos que no están con nosotros. La semana pasada, los primados de Uganda, Nigeria y Ruanda decidieron ausentarse debido a las diferencias dentro de la Comunión; y la Iglesia del Sur de la India estaba ocupada eligiendo un nuevo moderador mientras viajábamos a Jordania. Tres primados más, del norte de India, Papua Nueva Guinea y África central estuvieron ausentes debido a una mezcla de problemas de salud, seguridad y logística.
Por favor, únanse a mí para orar por todos los primados, sus provincias y diócesis en este momento tan emocionante para la Comunión Anglicana.